{"id":953,"date":"2020-11-04T08:50:18","date_gmt":"2020-11-04T08:50:18","guid":{"rendered":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/?post_type=encyclopedia&#038;p=953"},"modified":"2021-10-25T09:33:15","modified_gmt":"2021-10-25T09:33:15","slug":"balbin-de-unquera-antonio-2","status":"publish","type":"encyclopedia","link":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/encyclopedia\/balbin-de-unquera-antonio-2\/","title":{"rendered":"BALBIN DE UNQUERA (Antonio)."},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Una de las m&aacute;s brillantes personalidades de la moderna ciencia espa&ntilde;ola&mdash;dice Hidalgo de Mobell&aacute;n&mdash;, insigne orador, sabio ilustre, literato perit&iacute;simo.&rdquo; Pudiera a&ntilde;adirse a esto que malogrado, no obstante haber fallecido anciano de setenta y siete a&ntilde;os. Malogrado por la deficiente administraci&oacute;n que tuvo de su saber y su talento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dotado de muy clara inteligencia y de una memoria portentosa, que fu&eacute; enciclopedia erudit&iacute;sima, ha desperdigado estos dones en actividades cotidianas de periodista y conferenciante, improvisando casi siempre sus trabajos, que nac&iacute;an por lo mismo condenados a una vida ef&iacute;mera. Fu&eacute; un escritor fecund&iacute;simo, al que muy peque&ntilde;a parte de su labor ha sobrevivi&oacute;, desparramada casi totalmente en inn&uacute;meras publicaciones, y casi siempre sobre temas de actualidad pasajera, de escaso inter&eacute;s para la posteridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Podr&iacute;a afirmarse que Balbin de Unquera vivi&oacute; solamente para la admiraci&oacute;n y el aplauso de sus contempor&aacute;neos, que se los prodigaron con justicia. &ldquo;No se ha visto un hombre&mdash;dice don Protasio Gonz&aacute;lez Solis en Memorias asturianas&mdash;de facilidad m&aacute;s portentosa para escribir o para hablar; as&iacute; es que, con la pluma o la palabra, sabe conquistar la admiraci&oacute;n de cuantos le leen o le escuchan.&rdquo; Y esa portentosa facilidad fu&eacute; precisamente su mal, porque se ha superproducido, en da&ntilde;o de la perdurabilidad de su labor, de un inter&eacute;s muy relativo actualmente, cuando pudo haber dejado obra mucho m&aacute;s consistente a la acci&oacute;n del tiempo. Siendo uno de los autores de m&aacute;s trabajos biogr&aacute;ficos individuales&mdash;casi todos extensos&mdash;sobre escritores y artistas asturianos, publicados period&iacute;sticamente, por lo que resulta uno de los m&aacute;s citados en las referencias biogr&aacute;ficas que cierran los estudios de la presente obra, es tal vez quien menos haya contribuido a la nutrici&oacute;n de ella con datos y opiniones aprovechables. En cambio, fu&eacute; maestro en el manejo del ditirambo y del paneg&iacute;rico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antonio Balbin de Unquera naci&oacute; en Madrid el 22 de abril de 1842, descendiente de asturianos. Oriundo de Villaviciosa, consider&oacute; esta villa siempre como la de su nacimiento, y en ella pas&oacute; numerosas temporadas, especialmente veraniegas, a lo largo de su existencia, y contrajo matrimonio con do&ntilde;a Teresa Villaverde. Su vida afectiva y sus preferencias intelectuales pertenecieron a Asturias, dedicadas con una devoci&oacute;n no superada por ning&uacute;n asturiano nativo, al punto de que en Villaviciosa se le tuviera como nacido all&iacute;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Curso en Madrid todos sus estudios, dirigidos los elementales por su propio padre, quien le puso en condiciones de acometer con excepcional preparaci&oacute;n los de segunda ense&ntilde;anza y los universitarios. Puestas de su parte una gran vocaci&oacute;n por el estudio y una memoria privilegiada, hizo los estudios de Bachillerato y las carreras de Derecho y de Filosof&iacute;a y Letras con extraordinario lucimiento, hasta obtener el grado de doctor de esas dos disciplinas en la Universidad Central.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A esa preparaci&oacute;n intelectual acad&eacute;mica hay que agregar la adquirida por entonces y en&nbsp; a&ntilde;os sucesivos con el estudio de casi todas las lenguas literarias europeas y algunas orientales, hasta poseer con verdadero dominio franc&eacute;s, italiano, ingl&eacute;s, alem&aacute;n, ruso, persa, hebreo, &aacute;rabe, tagalo, s&aacute;nscrito y otros, con lo que fu&eacute; uno de los poliglotas mas ilustres de su tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sus actividades de escritor tuvieron comienzo siendo todav&iacute;a estudiante universitario, hacia 1860, con firme vocaci&oacute;n period&iacute;stica, que fu&eacute; siempre la predominante en &eacute;l, escribi&oacute; en algunos peri&oacute;dicos de juventud y fu&eacute; redactor en 1862 de los Anales de Beneficencia y Sanidad. En ese mismo a&ntilde;o, la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas le otorg&oacute; un acc&eacute;sit en p&uacute;blico concurso por su estudio Rese&ntilde;a hist&oacute;rica de la Beneficencia en Espa&ntilde;a, uno de los escasos trabajos que ha dejado impresos en volumen, y que le dio renombre y prestigio en el mundo literario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La necesidad de cimentar su vida frente al porvenir sobre m&aacute;s s&oacute;lidas bases que la literaria y la period&iacute;stica le llev&oacute; a emprender la carrera administrativa, y en 1864 obtuvo mediante oposici&oacute;n una plaza de oficial en el Consejo de Estado, organismo en el que desenvolvi&oacute; sus actividades burocr&aacute;ticas por espacio de unos cuarenta y siete&nbsp; a&ntilde;os, hasta el de su jubilaci&oacute;n, en diciembre de 1911. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Dentro de &eacute;l ocup&oacute; tambi&eacute;n por oposici&oacute;n la plaza de bibliotecario, la de oficial Mayor, ascendido en noviembre de 1902, y la de secretario general, ganada por concurso al finalizar el a&ntilde;o 1905.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aparte de comisiones y representaciones eventuales de car&aacute;cter Oficial, desempe&ntilde;&oacute; tambi&eacute;n otros cargos, entre los que figuran el de profesor auxiliar de la Facultad de Derecho de la Universidad Central, en los primeros tiempos de su juventud, y el de traductor de los idiomas ruso, holand&eacute;s, ingl&eacute;s y alem&aacute;n del dep&oacute;sito de la Guerra, por nombramiento extendido en 1871, y en cuyo destino prest&oacute; eminentes servicios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s del renombre y prestigio ganados d&iacute;a a d&iacute;a con su fecunda y documentada pluma desde los tiempos universitarios, contribuy&oacute; a robustecer su personalidad un gran n&uacute;mero de diversas ocupaciones en el seno de Corporaciones y entidades culturales. Fue una de ellas su brillante intervenci&oacute;n en el Congreso jur&iacute;dico celebrado en 1863. Cuentan, entre otras, las de profesor de alfabetos orientales para taqu&iacute;grafos en la Universidad Central, el desarrollo de cursillos sobre geograf&iacute;a y Literatura en el Ateneo de se&ntilde;oras, un curso de varias conferencias acerca de religiones e instituciones antiguas en la Academia de arqueolog&iacute;a, de la que fue miembro distinguido; otro en la Sociedad Econ&oacute;mica Matritense en torno al origen y desenvolvimiento de las instituciones extranjeras de Beneficencia; sus intervenciones en Congresos como el de geograf&iacute;a Colonial Mercantil (1884) y &eacute;l jur&iacute;dico Ibero-Americano (1893), ambos celebrados en Madrid, y otras actuaciones semejantes. Como orador fueron muchos sus triunfos, dotado de palabra f&aacute;cil y persuasiva y gran dominio en las ideas para exponerlas de modo ameno y cautivador. Las m&aacute;s prestigiosas entidades madrile&ntilde;as tuvieron siempre dispuestas para la tribuna. Figura entre ellas la Academia de Legislaci&oacute;n y Jurisprudencia, en la que, entre otras intervenciones de conferenciante, tuvo dos muy aplaudidas sobre los temas Matrimonio civil y Asociaciones de obreros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Del escritor bastar&iacute;a decir que, adem&aacute;s de poeta inspirado, fu&eacute; un pol&iacute;grafo. Un pol&iacute;grafo que pudo acometer y desarrollar obras de gran empe&ntilde;o si no se dejara arrastrar tan f&aacute;cilmente de su gran vocaci&oacute;n al periodismo. Dentro de esta disciplina, particularmente en el decenio de 1860 a 1870, que fu&eacute; acaso el de su mayor producci&oacute;n, gozo cr&eacute;dito de una de las plumas m&aacute;s doctas, Todas las materias encontraban en &eacute;l conocimientos e ideas que exponer y una gran facilidad de exposici&oacute;n, dentro de su ideario cat&oacute;lico, que era su caracter&iacute;stica fundamental. El catolicismo y las &oacute;rdenes religiosas tuvieron siempre en &eacute;l a un fervoroso defensor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ser&iacute;a interminable la relaci&oacute;n de peri&oacute;dicos que publicaron o reprodujeron escritos suyos. En la citada d&eacute;cada (1860-70) fue un asiduo colaborador de El Diario espa&ntilde;ol y de El Pensamiento espa&ntilde;ol, tambi&eacute;n diario, fundado en 1867, y ambos de ideolog&iacute;a cat&oacute;lica. Tambi&eacute;n escribi&oacute; abundantemente en la Gaceta del Notariado, La Caza, La Isla de Cuba y La Cruzada, todos de Madrid, y en El Faro Asturiano, de Oviedo. Algunas de esas publicaciones y otras fundadas posteriormente, como El Correo de las Antillas, quincenal; La ilustraci&oacute;n cat&oacute;lica, semanario, y La Ni&ntilde;ez, decenario, acogieron tambi&eacute;n abundantes escritos suyos. La Revista General de legislaci&oacute;n y Jurisprudencia y la Revista de Espa&ntilde;a le tuvieron entre sus colaboradores frecuentes. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Otro peri&oacute;dico, dedicado especialmente a la infancia, decenal tambi&eacute;n, El Mundo de los ni&ntilde;os, fundado en 1887, cont&eacute; con sus colaboraciones. En la ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana (1879-82), adem&aacute;s de trabajos sueltos, public&oacute; por espacio de mucho tiempo la cr&oacute;nica decenal, extensa s&iacute;ntesis de la actualidad en todos sus aspectos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre otros muchos peri&oacute;dicos, todos madrile&ntilde;os, en que ha colaborado por entonces, est&aacute;n: asimismo las publicaciones especiales Las Cortes, Gaceta de los Juzgados Municipales y El Eco Franciscano, Merece cita adem&aacute;s El Carbay&oacute;n, diario ovetense. En los &uacute;ltimos&nbsp; a&ntilde;os del siglo XIX, ya sexagenario Balbin de Unquera, tuvieron todas sus preferencias las publicaciones genuinamente religiosas, especialmente los diarios Los Debates y su sucesor La Uni&oacute;n Cat&oacute;lica, fundados, respectivamente, en 1897 y 1898. En el &uacute;ltimo de ellos continu&eacute; la publicaci&oacute;n de estudios sobre personalidades cat&oacute;licas del siglo XIX, con el&nbsp; Seud&oacute;nimo de &iacute;dem, ya iniciados en el peri&oacute;dico Movimiento Cat&oacute;lico. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi&eacute;n colabor&oacute; en la revista Soluciones cat&oacute;licas (1898). Entre los escasos peri&oacute;dicos que contaron con su pluma ya comenzado el siglo XX est&aacute;n Gente Vieja (1903) y Revista Contempor&aacute;nea (1905).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A su protesta de que en los libros did&aacute;cticos sobre ret&oacute;rica se hiciese caso omiso del aspecto period&iacute;stico supone Ossorio y Bernard, en el pr&oacute;logo de su Ensayo de un cat&aacute;logo de periodistas espa&ntilde;oles del siglo XIX, que obedezca el que posteriormente se haya incluido el estudio de esa modalidad literaria en las obras de texto, siendo el primero en hacerlo el catedr&aacute;tico M&eacute;ndez Bejarano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al referirnos a la producci&oacute;n period&iacute;stica de Balbin de Unquera hemos dejado a propio intento para remate de este aspecto suyo lo que ata&ntilde;e a las publicaciones sostenidas por el recientemente desaparecido Centro Asturiano de Madrid, porque enlaza esto con otra importante manifestaci&oacute;n de su vida, la de su asturianismo. Su ejecutoria en tal sentido est&aacute; henchida de acendrados fervores y generosos entusiasmos en una medida que no la habr&iacute;a superado el hecho de que hubiese nacido en Asturias, como no la super&oacute; ninguno de sus coet&aacute;neos asturianos de nacimiento. Por lo que se relaciona con la fundaci&oacute;n de esa entidad regional, que naci&oacute; en 1885 con el nombre de Centro de Asturianos, figur&eacute; como uno de sus m&aacute;s entusiasmados propulsores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue su vicepresidente en 1889 y presidente en el 90, por renuncia del que result&oacute; electo, don Acisclo Fernandez Vallin y Bustillo, La Junta general, m&aacute;s tarde, en atenci&oacute;n a sus muchos merecimientos, le nombr&oacute; vocal nato de la Directiva. Como m&eacute;ritos principales figuran el de su cooperaci&oacute;n desinteresada de profesor de idiomas y director de estudios muchos&nbsp; a&ntilde;os en el plantel de ense&ntilde;anza sostenido por ese Centro, y tambi&eacute;n el de colaborador, uno de los principales sostenedores del Bolet&iacute;n del Centro de Asturianos y \\a revista ilustrada que le sucedi&oacute; con el t&iacute;tulo de Asturias. De esta &uacute;ltima fue director, despu&eacute;s de don Alejandro Salmean, por espacio de unos quince a&ntilde;os (1894-1909). Los trabajos publicados en ella por Balbin de Unquera, en prosa y en verso, firmados y sin firma, llenar&iacute;an numerosos vol&uacute;menes. De los treinta y cinco tomos que componen la citada publicaci&oacute;n, acaso una tercera parte est&eacute; redactada por Salmean. Y en toda esa profusa y diversa producci&oacute;n, el amor a Asturias en sus cosas y sus hombres, en sus alegr&iacute;as y SUS penas, da a Balbin de Unquera t&iacute;tulos sobrados para que Asturias le recuerde m&aacute;s de lo que le recuerda, Era Balbin de Unquera hombre profundamente modesto y de costumbres sencillas, exento de ambici&oacute;n y af&aacute;n de medro. De haberle acompa&ntilde;ado otras condiciones de car&aacute;cter mejor aprestadas para el triunfo en el medio social, habr&iacute;a podido llegar sin gran esfuerzo a los m&aacute;s altos destinos de la pol&iacute;tica y de las corporaciones oficiales, como les ha sucedido a otros contempor&aacute;neos suyos de menos merecimientos. Por tal causa, s&oacute;lo posey&oacute; las categor&iacute;as y honores que le llegaron, como las de socio de honor de las Sociedades Econ&oacute;micas de Amigos del Pa&iacute;s de Oviedo, Zaragoza, Santa Cruz de Tenerife y Habana y las condecoraciones de Caballero Gran Cruz de Maria Victoria (1873) de primera clase, cruz de tercera de la Orden del M&eacute;rito Militar y encomienda de Isabel la Cat&oacute;lica. Otro honor fu&eacute; que el Instituto Colonial Internacional de Bruselas le llevara a su seno en noviembre de 1913.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Falleci&oacute; Balbin de Unquera el 14 de octubre de 1919.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se citan de &eacute;l dos trabajos que no hemos podido comprobar si se trata de art&iacute;culos period&iacute;sticos o de estudios publicados en volumen, si bien nos inclinamos a lo primero. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Son &eacute;stos: arqueolog&iacute;a egipcia (1868) y Reforma en la ense&ntilde;anza del Derecho (1874).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas en volumen:&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">I.&mdash;Rese&ntilde;a hist&oacute;rica de la Beneficencia en Espa&ntilde;a. (Madrid, 1862; Memoria premiada con acc&eacute;sit por la Academia de Ciencias Morales y Pol&iacute;ticas.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">II.&mdash;Proyecto de Reglamento general para la Beneficencia municipal, (Madrid, 1870; en colaboraci&oacute;n con don Nemesio Carabias y don Eduardo Sanchez Rubio.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">III.&mdash;El Consejo de Estado y la Rep&uacute;blica, (Madrid, 1870; folleto.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IV.&mdash;Defensa de la Cruz Roja.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Madrid, 1873; folleto.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V.&mdash;Cat&aacute;logo de la Biblioteca del Consejo de Estado. (Madrid, 1877.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VI&mdash;Arqueolog&iacute;a egipcia. (Sin l. ni a.; discurso.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VIl&mdash;Andr&eacute;s Bello: Su &eacute;poca y sus obras. (Madrid, 1910.)&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Trabajos sin formar volumen:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1.&mdash;Proyecto de un Tribunal Internacional para cumplir el convenio de Ginebra sobre socorro de los heridos en campana, (En la Revista General de legislaci&oacute;n y Jurisprudencia, Madrid, 1872, tomo XLI.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">2.&mdash;Una poes&iacute;a. (En el folleto Discurso de don Pedro Cabello en el Colegio de Sordo-Mudos, Madrid, 1877.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">3.-pr&oacute;logo a La lira mexicana, de Juan de Dios Peza. (Madrid, 1879.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">4&ndash;pr&oacute;logo a Horas perdidas: M&aacute;s versos, de J. Pando y Valle.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(Oviedo, 1879.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">5&ndash; Los fundadores de la Asociaci&oacute;n de Beneficencia Asturiana en Cuba. (En la ilustraci&oacute;n Gallega y Asturiana, Madrid, 1879, n&uacute;meros 17 y 19.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">6.&mdash;Mesonero Romanos y los escritores de su tiempo. (En la Revista de Espa&ntilde;a, Madrid, octubre 13 de 1879, tomo LXX.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">7.&mdash;pr&oacute;logo a la leyenda en verso El conde de Mu&ntilde;azan, de Juan Men&eacute;ndez Pidal. (Burgos, 1880.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">8&mdash; Provincias espa&ntilde;olas de Am&eacute;rica. Medios de fomentar su producci&oacute;n, etc. (En el tomo I de las Actas del Congreso espa&ntilde;ol de geograf&iacute;a Colonial y Mercantil, Madrid, 1884.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">9.&mdash;Discurso sobre las ventajas e inconvenientes de la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola y sistemas de colonizaci&oacute;n. (En el tomo II de &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">10.&mdash;Estudios hist&oacute;rico &ndash; jur&iacute;dicos. (En la Revista General de legislaci&oacute;n y Jurisprudencia. Madrid, 1887; tomo LXXI.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">11&ndash;Ense&ntilde;anza de artes y oficios. (En la Revista de Espa&ntilde;a, Madrid, mayo 25 y junio 10 de 1887, tomo CXVI.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">12.&mdash;Pena capital: Nuevo aspecto de la cuesti&oacute;n. (En la Revista General de legislaci&oacute;n y Jurisprudencia, Madrid, 1888, tomo LXXII.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">13.&mdash;EI Derecho y la Literatura.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(En &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">14.&mdash;Las asociaciones religiosas.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(En &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">15.&mdash;La codificaci&oacute;n por bases.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(En &iacute;dem, 1888, tomo LXXIII.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">16.&mdash;La evoluci&oacute;n y la revoluci&oacute;n en Derecho. (En &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">17.&mdash;Los tribunales secretos, (En &iacute;dem, 1889, tomo LXXIV.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">18.&mdash;&iquest;Qu&eacute; lugar deben ocupar los c&oacute;nyuges en la posesi&oacute;n intestada?<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">(En &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">19.&mdash;Varios trabajos. (En la obra Memorias asturianas, de Protasio Gonzalez Solis, Madrid, 1890.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">20.&mdash;Bases, convivencia y alcance del arbitraje internacional para resolver las cuestiones que surjan 0 est&eacute;n pendientes entre Espa&ntilde;a, Portugal y los Estados iberoamericanos: Forma de hacer eficaz este arbitraje. (En el volumen Congreso jur&iacute;dico Ibero-Americano, Madrid, 1893.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">21.&mdash;La novela y Ios novelistas hist&oacute;ricos en Espa&ntilde;a. (En la Revista Contempor&aacute;nea, Madrid, 1905.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">22.&mdash;Tipos y caracteres regionales en el Quijote. (En &iacute;dem, 1907.)<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #ff0000;\">Pr&oacute;logo a Memoria doctoral acerca de Juan Rodr&iacute;guez del Padr&iacute;n; de Miguel L&oacute;pez y Atocha (Madrid, 1906)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong> Obras in&eacute;ditas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;Matrimonio civil. (MS.; memoria le&iacute;da en la Academia de legislaci&oacute;n y Jurisprudencia.) &mdash;Asociaciones de obreros. (Ms.; &iacute;dem id.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&mdash;La emigraci&oacute;n a las Islas Filipinas. (MS.; conferencia en el Centro de Asturianos, de Madrid, en 1889.)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias biogr&aacute;ficas:<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Balbin de Unquera (Antonio).Una autobiograf&iacute;a. (En el &Aacute;lbum Ibero-Americano, Madrid, 1909.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hidalgo de Mobellan (A.).Ilmo. Sr. D. Antonio Balbin de Unquera, (En Asturias, &oacute;rgano del Centro de Asturianos, Madrid, agosto de 1890.)<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5042,"template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[],"class_list":["post-953","encyclopedia","type-encyclopedia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia\/953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/encyclopedia"}],"about":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/encyclopedia"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/xn--espaolito-o6a.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}